Desde niña me ha fascinado pintar y escribir. Siempre me ha gustado inventar historias, sumergiéndome entre las letras, volcando todos los sentimientos y emociones que llenan mi alma.
Cuando dibujo o pinto es como si intentara narrar algo. Cada cuadro es para mí una pequeña historia, la forma de retener en una escena todo un sin fín de acontecimientos, narrados a través de mezclas de colores.
Muchas de las historias que acompañan a mis pinturas son inventadas, los sentimientos que reflejo en ellos son totalmente autenticos. Todas son fruto de un impulso que un día, en un instante mágico, sintió mi alma.
Compartir tanto unas como otros es un placer que me llena de gozo.

viernes, 21 de diciembre de 2007

MIRANDO AL INFINITO


Al único de mis abuelos que he conocido ha sido a la madre de mi padre, mi abuela María. Cuando yo nací vivíamos en la planta de arriba de su casa. Con ella vivían también mi tía María y su marido Salvador. Años más tarde nos mudamos a nuestra propia casa pero yo seguí muy unida a todos ellos. Con mi abuela compartí muchos momentos que están guardados en un rincón seguro de mi memoria. Murió cuando le faltaban 3 meses para cumplir los cien años y yo tenía 30.

Hace unos años, después de una buena temporada sin pintar, en medio de una crisis de salud, con la autoestima por los suelos, sentí un fuerte deseo de coger los pinceles y la pinté a tamaño natural, sentada en esa butaca roja donde se pasó tantas horas y tantos años; al principio cosiendo mientras que la vista se lo permitió, después sentada, con las manos unidas, mirando la tele, y al final ensimismada en su mundo, un mundo que tenía que ser especial, porque ella así lo era, con ese semblante dulce y apacible que siempre lucía; con su mirada empañada por las cataratas, en la actitud de quien espera el infinito.

Desde entonces creo que una parte de su alma está con la mía, infundiéndome paz y confianza; se introdujo en mi lienzo casi sin darme cuenta, creo que para demostrarme que puedo llegar a hacer lo que me proponga, solo tengo que creerme que soy capaz de hacerlo.

jdiana

2 comentarios:

Aurora dijo...

Que te voy ha decir... me he quedado gratamente sorprendida, tu abuela... con lo dificil que es hacer retratos,Felicidades es una preciosidad, y llega el amor y el cariño.

ana dijo...

Hola:me has fascinado con tus narraciones al unísono de tus pinturas...ellas hablan de por sí mismas.Felicitaciones.Te invito visitar el mío,clikea en la foto.Un cordial saludo de Bs.As.